miércoles, 30 de marzo de 2011

Maakuda

4 patatas, 2 huevos, perejil y cilantro picados, 3 dientes de ajo, 1 cucharada de comino, sal, pimienta y harina.


Cocer las patatas en agua con sal, escurrir y hacer puré. Añadir un huevo batido, perejil, cilantro, ajo machacado y comino. Salpimentar y mezclar.


Formar albóndigas con esta mezcla y aplastar ligeramebnte. Batir el huevo restante y rebozar las maakudas una por una, primero con huevo y luego con harina, eliminando el exceso de ésta golpeando suavemente cada maakuda.


Calentar el aceite y freir hasta que estén doradas por ambas caras.

sábado, 5 de marzo de 2011

Martil en Marruecos

Cuando se habla de vacaciones en Marruecos se reduce, habitualmente, a pasar unos días en Marrakesh. Hay otros muchos destinos interesantes relegados a la ignorancia a pesar de su belleza.

Uno de estos lugares es Martil, ciudad situada en la desembocadura del río de su mismo nombre, a 40 kilómetros de Ceuta y 10 de Tetuán. La playa, amplia, va desde Cabo Negro hasta Azla, cerca del Cabo Nazarí. Fue el puerto comercial más importante de Marruecos en el Mediterráneo.

Nace la población en 1914 y, en la actualidad, cuenta con cuarenta mil habitantes. Es ciudad universitaria “Abdemalek Essadi” de letras y ciencias humanas. Esto confiere a Martil un ambiente juvenil, alegre y desenfadado.

Entre sus monumentos destaca la antigua iglesia católica, de tipo barroco hispanoamericano, con amplia cúpula central, en la actualidad dedicada a biblioteca y centro cultural español “Padre Lerchundi”. La antigua mezquita con alminar blanco y ocre, el Fuerte Martil y la Gran Mezquita Hassan II de alto minarete color piedra y sus puertas de azulejos son lugares a visitar.

Cada mañana el sol sale en medio del mar. Unas veces, las más, con colores amarillos, rojizos y anaranjados. Otras, dependiendo de la meteorología, en tonos violáceos, grises o rosados. Es contemplar, cada día, un cuadro, una pintura distinta, en vivo y en directo. Un placer cotidiano.

El paseo, "La Cornisa", bordea la playa, salpicado de palmeras. Las escenas son variadas: el buscador de coquinas, con el agua hasta la cintura, los pescadores de caña, o los del "copo", arrastrando las redes hasta depositar los peces en la arena. Barquichuelas surcando las aguas. Niños jugando al fútbol. Parejas de jóvenes paseando su amor o contando confidencias sentados en la arena, al borde del agua. Chavales que se lanzan al mar a dar unas brazadas. Camellos para quién quiera dar un paseo. Martil respira paz, armonía y tranquilidad.

Cabo Negro y río Martil


miércoles, 20 de octubre de 2010

Cambios en el Gobierno

No puede tener la mínima credibilidad una persona que, como Rosa Aguilar, traiciona los principios que la auparon a la alcaldía de Córdoba. Traición a Izquierda Unida, traición a los cordobeses, traición a una ideología. Todo por el poder, por la poltrona, por el protagonismo.
Acaso piensa Zapatero que, con darle un ministerio a Rosa Aguilar, va a conseguir votos de la izquierda. Equivocado está el hombre.

lunes, 18 de octubre de 2010

Garrucha, (tarta de castañas, manzana y frutos secos).

Ingredientes:

Castañas, manzanas, canela en rama, azúcar, leche, mantequilla, nueces, avellanas y miel.

Preparación:

Las castañas, unos 800 gramos, se pelan y se ponen a hervir con agua y una pizca de sal. Una vez cocidas, se les quita la segunda piel. En un recipiente se ponen las castañas, 150 gramos de azúcar, 150 gramos de mantequilla y un chorro de leche. Se deja hervir todo junto, revolviendo para que las castañas se deshagan. Puede pasarse la batidora, pero queda mejor encontrar los grumos de castaña. Eso al gusto de cada uno.
Se prepara una compota con manzanas, mejor reineta, azúcar y una rama de canela. Se ponen a hervir, mejor sin agua, para que quede espesa, revolviendo para que no se pegue.
Se unta un molde con mantequilla. Se cubre el fondo con papel vegetal, también untado éste con mantequilla.
Extender en el molde la mitad del puré de castañas. Cubrir con la compota. Poner encima la otra parte del puré de castañas.
Se lleva a la nevera unas horas. Para desmoldar, pasar un cuchillo alrededor y poner unos momentos al calor de vapor de agua. Volcada en la fuente de servir, adornar con avellanas y nueces, ligeramente tostadas y unos hilos de miel.
Con las avellanas se dibuja, sobre la tarta, como una rama de árbol, colocando mitades de nuez a modo de hojas. El resto de frutos secos se coloca alrededor del pastel.