lunes, 17 de agosto de 2009

Un poco de Historia


Durante los cuarenta años que duró la dictadura de Franco, la censura pasó por distintas fases. La primera década del gobierno de los militares fue totalmente rígida y estricta. Salir por Oviedo en mangas de camisa suponía una multa. En la playa de Gijón, el traje de baño sólo estaba permitido tumbada y en la zona del Piles. Para meterse en el agua, era imprescindible dejar previamente el albornoz o toalla justo a la orilla para, al salir, cubrirse de inmediato. Una faldita era lo exigido para pasear por San Lorenzo. No cumplir estas normas terminaba en sanción económica.

Espectáculos, cine, canciones, reuniones, periódicos, libros, revistas y un montón de etcéteras, todo era censurado y, en muchos casos, prohibido.

El correo postal pasaba por el cuartel de la Guardia Civil, que debía leerlo. Las cartas llegaban abiertas a sus destinatarios y, en el sobre, un cuño que, como puede leerse en las reproducciones adjuntas, reza: CENSURA MILITAR. Para enviar las misivas había que llevarlas al Cuartel, para la lectura y conformidad previa de la Guardia Civil, antes de que el cartero pasase a recoger o a entregar la correspondencia. En el encabezamiento de cada escrito, obligatoriamente, debía figurar la efigie del dictador, o en su defecto, las frases: ¡Viva Franco!, ¡Arriba España!, seguidos de la mención al “Año Triunfal” correspondiente desde la “victoria” sobre las “hordas rojas”.


jueves, 2 de julio de 2009

Musaka

Cortar las berenjenas, en lonchas finas, a lo largo, espolvorear con sal y dejar reposar unos minutos.

Cocinar la carne picada, con aceite, cebolla, pimiento verde y tomate, finamente troceados. Aliñar con sal, pimienta y orégano o romero. Cocinar durante una media hora, destapado y a fuego lento.

Hacer las berenjenas a la plancha. Disponer en una fuente de horno, una junto a otra. Extender la carne preparada sobre la primera capa de berenjenas y cubrir con otra. Puede ponerse otra porción de carne y finalizar cubriendo con berenjenas. Es el mismo procedimiento que la lasaña.

Para terminar, se ponen, en toda la superficie, sobre la última capa de berenjenas, rodajas finas de tomate pelado o bien se cubre con una bechamel ligera y si se quiere, espolvorear queso rallado, antes de llevar al horno una media hora.

Tarta de gelatina de limón

2 sobres gelatina Royal, sabor limón

dos tazas de agua

una cucharada de azúcar

una taza de nata

una tarrina de queso San Millán o Philadelphia

Se ponen a hervir dos tazas de agua con la cucharada de azúcar. Cuando comience a hervir se le añade la gelatina. Fuera del fuego, se incorpora la nata y el queso, batiendo hasta que todo quede bien mezclado. Se vierte en copas o en un recipiente donde se vaya a servir. Se deja enfriar y se lleva al frigorífico unas dos horas. Puede servirse con confitura de moras u otra, al gusto.

La nata puede sustituirse por una tarrina de queso.

Flan de castañas

500 gramos de castañas

3/4 de litro de leche

150 gramos de azúcar

5 huevos

Pelar las castañas y poner a cocer en abundante agua con una pizca de sal. Una vez cocidas se pelan de la piel interior y se colocan en un recipiente hondo al que se incorporan los huevos, la leche y el azúcar. Se bate bien, mejor con batidora, hasta obtener una mezcla fina. Se vierte en molde caramelizado y se cuece al baño maría, en el horno, una hora aproximadamente a 170º. Frío, se desmolda. Puede adornarse con nata montada, frutas confitadas o cubrir con chocolate.

martes, 26 de mayo de 2009

El paso fronterizo de Ceuta y las mujeres

Las llamadas mujeres fronterizas cruzan, en muchas ocasiones, varias veces al día, el paso del Biutz, para comprar en las naves de El Tarajal. Con cinta de embalaje, van adosando a su cuerpo prenda sobre prenda, cargando luego a la espalda pesados fardos. Algunas mujeres sufren desmayos, contusiones y fracturas, abrumadas por el esfuerzo, los golpes y los empujones. Son tratadas casi como animales peligrosos, para entrar en las denominadas "jaulas" por las que han de circular para cruzar la frontera.

En territorio marroquí aguardan los hombres, con furgonetas, para transportar la mercancía. Por este trabajo las mujeres cobran unos cuarenta dirhans, menos de cuatro euros, cantidad importante para ayudar al sustento de la familia. Y sin olvidar que contribuyen, en gran medida, a la economía de la ciudad de Ceuta, siendo este comercio una fuente de riqueza para la misma.

Es evidente la dificultad que entraña para la policía de ambos lados controlar la situación, pero no puede continuar esta forma de precariedad y abandono y es de esperar que más pronto que tarde, tanto las autoridades españolas como las marroquíes, tomen las medidas necesarias para solucionar este problema, que las mujeres fronterizas sean tratadas como seres humanos y no vuelva a ocurrir la tragedia, saldada con dos muertas y varias heridas.

Digmun, Asociación por la Dignidad de Mujeres y Niños, agrupación radicada en Ceuta, puso de manifiesto y denunció públicamente, en varias ocasiones, la situación de las mujeres fronterizas en el Paso del Biutz.

La libertad de expresión y los Servicios Sociales en Quirós

Un escrito, publicado en El Periódico de Quirós, donde se puntualizaban algunas quejas de los habitantes del Concejo, por el poco satisfactorio funcionamiento de los Servicios Sociales, devino en una denuncia ante la Guardia Civil.

Ni el Presidente de la Mancomunidad Valles del Oso, ni los Trabajadores Sociales trataron, en momento alguno, de inquirir cuales son las deficiencias concretas que se les achacan en el mencionado escrito, para, por un mejor funcionamiento y por el bien de todos, tratar de mejorar el servicio, en la medida de lo posible.

Noelia y Luis, los Trabajadores Sociales que firman la denuncia, se consideran injuriados y desconsiderados. Si hacer público un malestar de muchos habitantes del Concejo acaba en denuncia, no se sabe para que sirve la libertad de expresión, tan largamente esperada.

En mi ánimo no está la polémica, ni la "chocolatera", ni la verdulería. Soy una anciana, natural y vecina de Quirós, que intenta ser útil a la sociedad el tiempo que le queda.

sábado, 23 de mayo de 2009

Tagin de bocartes o sardinas

En un tagin árabe o en cazuela de barro, se pica tomate, encima patatas en rodajas finas, cebolla y ajo, todo troceado pequeño, echando la sal. El pescado, sin cabeza, tripas ni espina central, una vez lavado y abierto, se va colocando sobre las patatas, sazonando con sal, espolvoreado sobre todo perejil y cilantro picados, pimentón dulce, rociar con un chorro de aceite de oliva y un poco de agua.

Se deja hacer a fuego suave hasta que las patatas estén cocidas.