sábado, 12 de septiembre de 2009

Guacamole Edu

1 aguacate
media lata de anchoas
1 diente de ajo
un chorro de limón o lima

Poner los ingredientes en un recipiente y mezclar bien con la batidora.

Al servir, poner sobre el guacamole el hueso del aguacate para retardar la oxidación.

Aperitivo Querrien

1 yogur natural
1 medida, por el envase del yogur, de aceite
4 huevos
3 medidas, por el envase del yogur, de harina
200 gramos de jamón cocido, troceado en daditos
150 gramos de ciruelas pasas, sin hueso. Pueden sustituirse por orejones u otros frutos secos
1 sobre de levadurina

Batir los huevos, añadir el aceite, la harina mezclada con la levadura en polvo y mezclar todo bien. Incorporar el jamón y los frutos, todo finamente troceado.

Poner en un molde forrado con papel de hornear o bien untado con mantequilla y espolvoreado con harina y llevar al horno a 180º, unos 40 minutos. Se sabe que está cocido cuando, al introducir un cuchillo, éste sale seco.

Desmoldar y trocear.




Amieva

Se suelen hacer viajes largos, a lugares más o menos exóticos y no conocemos lo que tenemos cercano, a dos o tres horas en coche.

Amieva forma parte del Parque Nacional de los Picos de Europa. Sus montañas y valles verdes, sus pueblinos, son como tarjetas postales de gran belleza.

En la Escuela de Pen, la Asociación de Vecinos Peña Dulce, organizó, en el mes de agosto, una semana de Cine de Pueblu. La última proyección fue "Apuntarse a un bombardeo", de Javier Maqua. En el documental, cinco brigadistas españoles, dos asturianos, relatan la experiencia de los días vividos en Iraq, antes y después de la invasión, su día a día debajo de las bombas, las visitas a los hospitales y a los barrios o lugares bombardeados.

En el debate que siguió a la proyección, una chica joven, comentó que, lo único que le había impresionado desfavorablemente era el tono de voz con que una brigadista llamaba "gringos" a los norteamericanos. Nada que decir de la invasión, de los muertos, de los heridos, de la destrucción, del robo del petróleo, del caos en el país, caos que aún continúa.

La joven en cuestión está claro que no sabe de los "grises", apelativo despectivo y peyorativo con el que se denominaba a la Policía Nacional en la época de la dictadura de Franco. También, como a los "gringos", por el color de su uniforme y por su comportamiento y actitud con la ciudadanía.

Mereció la pena conocer Amieva, Pen, a Verónica y sus amigas, a Pilar, Pedro y su preciosa casa.

lunes, 17 de agosto de 2009

Un poco de Historia


Durante los cuarenta años que duró la dictadura de Franco, la censura pasó por distintas fases. La primera década del gobierno de los militares fue totalmente rígida y estricta. Salir por Oviedo en mangas de camisa suponía una multa. En la playa de Gijón, el traje de baño sólo estaba permitido tumbada y en la zona del Piles. Para meterse en el agua, era imprescindible dejar previamente el albornoz o toalla justo a la orilla para, al salir, cubrirse de inmediato. Una faldita era lo exigido para pasear por San Lorenzo. No cumplir estas normas terminaba en sanción económica.

Espectáculos, cine, canciones, reuniones, periódicos, libros, revistas y un montón de etcéteras, todo era censurado y, en muchos casos, prohibido.

El correo postal pasaba por el cuartel de la Guardia Civil, que debía leerlo. Las cartas llegaban abiertas a sus destinatarios y, en el sobre, un cuño que, como puede leerse en las reproducciones adjuntas, reza: CENSURA MILITAR. Para enviar las misivas había que llevarlas al Cuartel, para la lectura y conformidad previa de la Guardia Civil, antes de que el cartero pasase a recoger o a entregar la correspondencia. En el encabezamiento de cada escrito, obligatoriamente, debía figurar la efigie del dictador, o en su defecto, las frases: ¡Viva Franco!, ¡Arriba España!, seguidos de la mención al “Año Triunfal” correspondiente desde la “victoria” sobre las “hordas rojas”.


jueves, 2 de julio de 2009

Musaka

Cortar las berenjenas, en lonchas finas, a lo largo, espolvorear con sal y dejar reposar unos minutos.

Cocinar la carne picada, con aceite, cebolla, pimiento verde y tomate, finamente troceados. Aliñar con sal, pimienta y orégano o romero. Cocinar durante una media hora, destapado y a fuego lento.

Hacer las berenjenas a la plancha. Disponer en una fuente de horno, una junto a otra. Extender la carne preparada sobre la primera capa de berenjenas y cubrir con otra. Puede ponerse otra porción de carne y finalizar cubriendo con berenjenas. Es el mismo procedimiento que la lasaña.

Para terminar, se ponen, en toda la superficie, sobre la última capa de berenjenas, rodajas finas de tomate pelado o bien se cubre con una bechamel ligera y si se quiere, espolvorear queso rallado, antes de llevar al horno una media hora.

Tarta de gelatina de limón

2 sobres gelatina Royal, sabor limón

dos tazas de agua

una cucharada de azúcar

una taza de nata

una tarrina de queso San Millán o Philadelphia

Se ponen a hervir dos tazas de agua con la cucharada de azúcar. Cuando comience a hervir se le añade la gelatina. Fuera del fuego, se incorpora la nata y el queso, batiendo hasta que todo quede bien mezclado. Se vierte en copas o en un recipiente donde se vaya a servir. Se deja enfriar y se lleva al frigorífico unas dos horas. Puede servirse con confitura de moras u otra, al gusto.

La nata puede sustituirse por una tarrina de queso.

Flan de castañas

500 gramos de castañas

3/4 de litro de leche

150 gramos de azúcar

5 huevos

Pelar las castañas y poner a cocer en abundante agua con una pizca de sal. Una vez cocidas se pelan de la piel interior y se colocan en un recipiente hondo al que se incorporan los huevos, la leche y el azúcar. Se bate bien, mejor con batidora, hasta obtener una mezcla fina. Se vierte en molde caramelizado y se cuece al baño maría, en el horno, una hora aproximadamente a 170º. Frío, se desmolda. Puede adornarse con nata montada, frutas confitadas o cubrir con chocolate.